• Génesis 50: Breve resumen y comentario

  • Lean primero Génesis 50

    Al morir Jacob, José le pide permiso a Faraón de enterar a su padre en Canaán. Por primera vez, José no va directamente a Faraón sino que dirigió su petición a “los de la casa de Faraón” (v 4). Tres grupos reverenciaron la muerte de Jacob: los egipcios (v 7), su descendencia (v 8) y los cananeos (v 11).

    Los hijos de Jacob temen lo que José les podrá hacer pero él les asegura que serán protegidos y alimentados (vv 15-21). En el libro de Éxodo, los israelitas temerán el poder de Jehová (Éx 20:18:19).

    Entre las últimas palabras de José en Génesis, él dijo: “Dios ciertamente os visitará y os hará SUBIR de esta tierra a la tierra que juró a Abraham, a Isaac y a Jacob” (v 24; énfasis añadido). El cronista (autor o autores de Crónicas) termina su relato comparándolo con Génesis. Los hijos de Israel se encontraban en Egipto, fuera de su tierra. Al terminar 2 Crónicas, los israelitas se encuentraban esparcidos con muchos de Judá en Babilonia, que luego fue conquistado por los medopersos. 2 Crónicas termina con las palabras del rey Ciro, rey de Persia, que también habló de Israel regresando a su tierra: “Jehová, el Dios de los cielos, me ha dado todos los reinos de la tierra, y él me ha encargado que le edifique casa en Jerusalén, que está en Judá. El que de entre vosotros pertenezca a su pueblo, sea Jehová su Dios con él, y SUBA allá” (2 Crón 36:23; énfasis añadido).

    Aunque los capítulos que tenemos hoy en día son una convención moderna, este capítulo muestra una perícopa (historia breve) encerrada entre dos conceptos similares:

    “Y mandó José a sus siervos los médicos que embalsamasen a su padre; y los médicos embalsamaron a Israel”. (50:2)

    “Y murió José a la edad de ciento diez años; y lo embalsamaron, y fue puesto en un ataúd en Egipto”. (50:26)

    Embalsamar era una práctica pagana, o sea, de pueblos que no creían en el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. Aquí es el único lugar en la Biblia donde se menciona esta práctica. ¿Cuál fue el fin de incluir este detalle y dos veces? Se puede decir que embalsamaron los cuerpos para poder transportar primero el de Jacob hasta Canaán sin descomponerse (Gén 50:12-13) y después el de José (50:25; Éx 13:19). Tal vez haya algo más. Todos los ritos de purificación y vestimenta encontrados en Éxodo 25-30 y 36-40 son muy parecidos a los que tenían los egipcios en su ceremonia de iniciación (de cómo entrar en los cielos). Estos incluían lavamientos, unciones, promesas, ropas ceremoniales, etc. (véase Old Testament KnoWhy: http://interpreterfoundation.org/knowhy-otl14a-what-similarities-are-there-between-egyptian-and-israelite-temples/ ; Hugh Nibley. The Message of the Joseph Smith Papyri An Egyptian Endowment, 2nd Edition. Salt Lake City: Deseret Book Co, 2005). Todo esto indica que los israelitas bien pudieron haber aprendido aspectos básicos de liturgia. Hay una aparente conexión. En el futuro, en 1835, José Smith compró unas momias y papiros antiguos de Michael Chandler cuando este pasó mostrando sus reliquias en Kirtland, Ohio. El único papiro sobreviviente que tiene la Iglesia, incluyendo las imágenes facsímiles que acompañan el libro de Abraham, son de un antiguo libro egipcio llamado el Libro de Aliento o Libro de los Muertos, un texto funerario, conocido bien por los egiptólogos (https://www.lds.org/ensign/1988/07/i-have-a-question/why-doesnt-the-translation-of-the-egyptian-papyri-found-in-1967-match-the-text-of-the-book-of-abraham-in-the-pearl-of-great-price?lang=eng). Este libro incluye los mismos ritos mencionados arriba (y asemejados en Éxodo). En el libro de Nibley, mencionado arriba, él explica una posible conexión entre aquel libro egipcio, el Libro de Abraham y las ceremonias del templo reveladas a José Smith. Por lo tanto, no es imposible de que la familia de José de Egipto haya conocido estas ceremonias. Para indicar que esta practica bien pudo haber sido conocida por algunos israelitas en Egipto, el relato indica que los nietos de José “fueron criados sobre [sus] rodillas” (v 23). En otras palabras, ellos conocían toda esta cultura egipcia (ahí se habían criado), sabían de los detalles del embalsamiento y da la posible razón por la que Jehová revelaría ritos similares a los israelitas en Éxodo. Tal como la práctica de la circuncisión empezó primero con los egipcios históricamente y luego fue revelado a Abram (Gén 17), estas ceremonias que originaron con Adán y Eva (vea comentarios sobre Génesis 2-3) las pudieron haber vuelto a aprender, de manera rudimentaria, con la ayuda de los egipcios. Si no fue así, tendríamos que explicar que, aunque fueron revelados por Jehová, por qué la adoración relacionada con el tabernáculo parecía tanto a la de los egipcios. No lo podemos saber con certeza, pero por lo menos nos puede enseñar que el Señor nos puede revelar verdades, como lo hizo a José Smith, por medio de experiencias y símbolos que pudieron haber tenido otros pueblos antes. No debemos cerrarnos a la idea de que Dios no está limitado en cómo pudo haber revelado las verdades de la restauración.

    Génesis comenzó con la creación de una tierra paradisíaca, con un matrimonio a la imagen y semejanza de la Divinidad. Durante la época de los patriarcas, vemos la manera en que Jehová quiso formar un pueblo a través de familias, específicamente de matrimonios. El papel de las mujeres en Génesis muestra que las familias tenían un sacerdocio patriarcal (familiar). Ellas forman parte de la historia igual que los hombres. Aunque veremos a familias haciendo sacrificios durante la primera Pascua (Éxodo 12), la desaparición de las mujeres (como protagonistas constantes) al final de Génesis prepara al lector para aprender de una ley menor, dada a Moisés por la desobediencia de Israel. Las mujeres, como integrantes principales y constantes en las historias ya no serán incluidas, dando cumplimiento a las consecuencias desafortunadas de la Caída de Adán y Eva, dichas por Jehová: “[T]u deseo será para tu marido, y él se enseñoreará de ti” (Gén 3:16). Aunque mujeres como Débora (Jueces 4) y Ana (1 Samuel 1-2) serán mencionadas, no se dará una cadena de mujeres fieles como vimos con Sarah, Rebeca, Lea y Raquel. ¿Quién y cómo era la esposa de Moisés, o de Josué, Elías, Eliseo, Isaías, Jeremías? No lo sabemos. Bajo la ley de Moisés, las mujeres se verán muy poco.

    Génesis termina con un Jehová medio revelado y un pueblo que va aprendiendo de Egipto a ser una gente organizada, con un cuerpo de sacerdotes (Génesis 47) y ritos de iniciación, pero serán una organización sin Dios hasta que Jehová se vuelva a revelar a ellos, por medio de un profeta.