• Génesis 49: Breve resumen y comentario

  • Lean primero Génesis 49

    Como había hecho Isaac con Jacob y Esaú (Gén 27:27-29, 39-40), Jacob también le bendice a sus hijos, de lo cual se trata todo este capítulo: “Reuníos y os declararé lo que os ha de acontecer en los postreros días” (49:1).

    A Judá y a José se les dedica más palabras que a los demás. A Judá se le promete lo que también se le había prometido a José: “…los hijos de tu padre se inclinarán ante ti” (49:8; cf. 37:9-10). Por medio del linaje de Judá vendrán reyes (y el Rey principal; v 10). Para nosotros cristianos, es una profecía también del Mesías Jesucristo.

    Es digno de notar que las tradiciones modernas, judías y cristianas, no hablan de por qué a José se le prometió tanto. Las tradiciones y teologías modernas no tienen lugar para José. Jacob bendice que José (su descendencia) será una “rama fructífera … cuyos vástagos se extienden sobre el muro” (49:22). Algunos en la iglesia SUD han interpretado esto a ser una profecía relacionada con el pueblo del Libro de Mormón, ya que cruzaron el mar para llegar a las Américas y eran descendientes de José (1 Nefi 5:14). Por lo tanto, los Santos de los Últimos Días somos los únicos que tenemos una explicación de las promesas hechas a José.

    Jacob por fin y por última vez invoca el nombre de Jehová: “Tu salvación he esperado, oh Jehová” (49:18). No parece ser ningún capricho del autor mencionar el nombre divino aquí. Como hemos visto en Génesis, el uso y falta de uso de nombres divinos se habían escrito para mostrar la unión (funcional) y la separación (ontológica) entre el Padre Dios ‘El y Jehová. La misma vida de Jacob nos manifiesta este concepto antiguo de la Divinidad, por lo menos en el hebreo. En estas bendiciones, muchos eruditos han reconocido que los Dioses Jehová (Yahvé) y ‘El se nombran por separado (cosa que algunos teólogos y pastores difícilmente reconocerán ante sus congregaciones). El erudito bíblico protestante, Mark S. Smith, experto del antiguo Consejo Divino israelita, ha señalado sobre los versículos 24 y 25:

    “Los textos bíblicos atestiguan que Yahvé y ‘El son Dioses distintos sancionados por el Israel temprano. Por ejemplo, Génesis 49:24-25 presenta una serie de epítetos de ‘El separados de donde es mencionado Yahvé en el versículo 18. Este pasaje no muestra el estatus relativo de los dos Dioses en el Israel temprano, solamente que se podían nombrar por separado en el mismo poema. … ‘El era la cabeza del panteón temprano de Israel, con Yahvé como un Dios guerrero. Los textos que mencionan a ambos ‘El y Yahvé pero no como el mismo personaje (Génesis 49; Números 23-24 … Salmos 82) sugieren un arreglo temprano de los dos en un concepto temprano de politeísmo israelita” (Smith, The Origins of Biblical Monotheism, 143-144).

    Hay que recordar que los término “monoteísmo” y “politeísmo” son ajenos a la Biblia. En un estudio académico contextual, estos términos se usan por sus significados estrictamente léxicos. Uno podría leer todo el libro de Génesis (y toda la Biblia, en realidad) sin darse cuenta del uso de nombres antiguos que el autor empleó para reflejar la creencia antigua de la Divinidad que se presenta tan claramente en el Nuevo Testamento: “A Dios nadie le vio jamás; el Dios unigénito, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer” (θεὸν οὐδεὶς ἑώρακεν πώποτε μονογενὴς θεὸς ὁ ὢν εἰς τὸν κόλπον τοῦ πατρὸς ἐκεῖνος ἐξηγήσατο; Juan 1:18). Juan, en los manuscritos griegos más antiguos, enseña que Dios el Hijo revela y manifiesta a Dios el Padre; eran dos.

    Los epítetos de ‘El mencionados en Génesis 49 son el “Fuerte de Jacob” y “Omnipotente” (Shaddai): “… los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob … por ‘El de tu padre, el que te ayudará, y por el Omnipotente” (Gén 49:24-25). Recuerden que el nombre ‘El es prestado del panteón cultural del antiguo Cercano Oriente. Sabemos que estos epítetos le pertenecían al dios padre ‘El de Canaán porque en 1929 se descubrieron varios textos tan antiguos como la Biblia. En aquellos textos, esto son los mismos aplicados a ‘El. Abajo verán por qué argumento que parece que los israelitas tomaron el nombre y concepto del dios padre ‘El para describir su creencia en Dios el Padre de Jehová. Además de estos epítetos, el autor también deja un mensaje sutil por medio del concepto de bendecir. Las palabras de “bendecir” o “bendición” salen nueve veces en esta parte:

    “…los brazos de sus manos se fortalecieron por las manos del Fuerte de Jacob (de allí es el Pastor, la Roca de Israel), por el Dios de tu padre, el que te ayudará, y por el Omnipotente, el que te 1) bendecirá con 2) bendiciones de los cielos de arriba, con 3) bendiciones del abismo que está abajo, con 4) bendiciones de los pechos y de la matriz. Las 5) bendiciones de tu padre fueron mayores que las 6) bendiciones de mis progenitores … Todas estas son las doce tribus de Israel, y esto fue lo que su padre les dijo cuando los 7) bendijo; a cada uno por su 8 ) bendición los 9) bendijo”. (Génesis 49:24-26, 28)

    El que queda en medio, el número cinco (5), dice: “Las bendiciones de tu padre fueron mayores” (Gén 49:26). Como sabemos, el que está hablando es Jacob (v 1). La tradición ha sido solamente interpretar este “padre” exclusivamente como Jacob, padre de los doce hijos (v 2). Sin embargo, la frase dicha por Jacob está ambigua: “Las bendiciones de tu padre”. Antes y después de esta frase, el concepto de “bendecir” se repite cuatro veces respectivamente. Por lo tanto, las “bendiciones de tu padre” pueden referirse a bendiciones invocadas por vía humana (los “progenitores” [v 26] o el padre Jacob [v 28]) o las bendiciones del Dios Padre ‘El:

    “…’EL de tu padre, el que te ayudará, y por el Omnipotente, el que te BENDECIRÁ con BENDICIONES de los cielos de arriba, con BENDICIONES del abismo que está abajo, con BENDICIONES de los pechos y de la matriz. Las BENDICIONES de tu PADRE” (énfasis añadido).

    Leído así, en su contexto, el Padre que bendecía, que se había mencionada bendiciendo ya cuatro veces, era el Dios Padre ‘El (no Jehová). Esta ambigüedad puede ser intencional y da lugar a ambas interpretaciones, porque las dos son verdaderas (compárese con el comentario sobre Génesis 44). Pero, debemos reconocer que la “ambigüedad” solo existe en nuestra traducción al español.

    Como vimos en los comentarios sobre los capítulos 44 y 45 de Génesis, el texto hace un diferencia entre los títulos “padre” (para Jacob) y “señor” (para José). Vimos en el capítulo 45 que José (que de muchas maneras representaba a Jehová) había sido “puesto por padre de Faraón” (45:8). A diferencia de José, Jacob sí era el padre de sus hijos, a quienes les dio bendiciones “patriarcales” (o sea, “de padres”). En otras palabras, en Génesis, Jacob representaba de cierta manera al Dios Padre ‘El y José a Jehová, un padre presente (Jacob/’El) y un hijo apartado pero poderoso (José/Jehová). Tal como Jacob llegó a su fin mortal, el uso del nombre ‘El también disminuirá y Jehová quedará como el Dios de Abraham, Isaac y Jacob. “Habló Dios [אֱלֹהִים; Elohim, nombre común para ser divino] a Moisés y le dijo: Yo soy JEHOVÁ; y me aparecí a Abraham, a Isaac y a Jacob con el nombre de ‘El Shaddai, pero con mi nombre JEHOVÁ no me di a conocer a ellos” (Éx 6:2-3). La gramática está clara que “el nombre de ‘El Shaddai” no era SU nombre. Su nombre era Jehová: “con mi nombre JEHOVÁ”.

    Muchos no están abiertos a estos detalles del texto. En una clase de Cristología, y al explicar que para nosotros SUD Jehová es Dios el Hijo, sujeto al Padre (o sea, a otro Dios), mi profesor me dijo (en inglés): “Pero Noé, ¿dónde dice la Biblia algo semejante a lo que me estás diciendo tú?” Le dije que leyéramos Malaquías 1:9, explicando que en ese capítulo Jehová les estaba reprendiendo a los israelitas por manifestar una adoración falsa. Leímos: “Ahora, os ruego, pues, implorad el favor de Dios para que tenga piedad de nosotros; con esto que de vuestra mano ha venido, ¿le seréis aceptos?, dice Jehová de los ejércitos” (Mal 1:9). Le pregunté quién estaba hablando: “Jehová de los ejércitos”. Le pregunté a quién les mandó Jehová que imploraran favor y para quién: “… implorad el favor de Dios para que tenga piedad de nosotros”. Le pregunté por qué Jehová les había mandado implorarle favor a “Dios” (en tercera persona) y no a él mismo. ¿Quién era este Dios del cual hablaba Jehová? Le pregunté por qué Jehová se incluía así mismo al decir: “…que tenga piedad de NOSOTROS” (énfasis añadido). ¿Por qué decía Jehová que oraran a este Dios para él también? Me miró mi profesor y me dijo: “Noé, no sé qué decirte. No estoy de acuerdo pero me lo estás mostrando con la Biblia. No sé qué contestar”.

    La mayoría de los teólogos ortodoxos afirman que Jehová es Padre, Hijo y Espíritu Santo, tres personas distintas en Jehová Dios. Como hemos visto, en ningún lugar el libro de Génesis apoya esa interpretación. Lo que dice (escribe) un autor de la Biblia es más importante que combinar muchos versículos de varias partes para crear una teología que ningún autor jamás dijo por sí solo. Al ignorar el nombre repetido del Padre Dios ‘El, y la manera en que Jehová lo representaba, crea conclusiones que están basadas en una teología posterior más que en las antiguas tradiciones.

    Artículo de Fe #8: “Creemos que la Biblia es la palabra de Dios hasta donde esté traducida correctamente”.

    Otras lecturas:

    Smith, Mark S. The Origins of Biblical Monotheism: Israel’s Polytheistic Background and the Ugaritic Texts (Oxford: Oxford University Press, 2001), 143-144.