• Génesis 41: Breve resumen y comentario

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    Faraón, el político gobernante de Egipto, recibió un mensaje inspirado, solo no sabía su significado (vv 1-7). Hay políticos buenos y malos, y no sabemos cómo era Faraón. Pero, esto puede indicar que Dios puede inspirarles a los políticos bueno y malos para que se preparen para el futuro: “Dios ha mostrado a Faraón lo que va a hacer” (v 25). En este caso, Faraón se preocupó del sueño que recibió. Es muy posible que los políticos hoy en día no le den importancia a los mensajes de Dios que les pueden llegar de cualquier manera. Faraón tuvo la bendición de hallar a José y de hacerle caso. Aquí vemos a un rey gentil que escuchó a un mensajero de Dios (José) y le hizo caso. Que estemos atentos siempre a lo que Dios nos puede comunicar.

    Además de darle la interpretación, José también le sugiere una solución a los siete años de hambre: 1) poner a un hombre prudente y sabio a cargo de Egipto (v 33) y 2) almacenar trigo durante los siete años de gran abundancia (v 35).

    Con esto, José es ascendido de su puesto en la cárcel a ser el segundo en lugar al lado de Faraón. Analicemos lo que Faraón le da, comparado con lo que Dios el Padre le dio al Hijo:

    “Tú estarás a cargo de mi casa” (v 40a): Jesús tenía autoridad sobre la casa de Dios el Padre (Juan 14:2).

    “…y por tu palabra se gobernará todo mi pueblo…” (v 40b): Las palabras de Jesús son las que nos salvan o nos condenan (Juan 12:47; Heb 1:3).

    “…solamente en el trono seré yo mayor que tú” (v 40c): Aunque Jesús está sentado sobre un trono, este le pertenece al Padre (Apo 3:21).

    “He aquí yo te he puesto a cargo de toda la tierra de Egipto” (v 41); “Y le puso sobre toda la tierra de Egipto” (v 43): El Padre le dio a Jesús toda potestad sobre la tierra (Mat 11:27; 28:18; Juan 13:3).

    “Y lo hizo subir en su segundo carro, y pregonaban delante de él: ¡Doblad la rodilla!” (v 43): Pablo dice que toda rodilla doblará ante Jesucristo para gloria de Dios el Padre (Filip 2:10-11). Pablo había tomado esta idea de una escritura sobre Jehová (Isa 45:23) y se la aplica a Jesús (Rom 14:9-12).

    “Yo soy Faraón, y sin ti ninguno alzará su mano ni su pie en toda la tierra de Egipto” (v 44): Jesús, siendo resplandor de la gloria del Padre, “sustenta todas las cosas con la palabra de su poder” (Heb 1:3).

    “Id a José y haced lo que él os diga” (v 55): El Padre dijo de Jesús: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco; a él oid” (Mat 17:5). Antiguos rabinos creían que lo mismo sucedía en Éxodo 24:1, que un Dios hablaba de Jehová: “Y dijo a Moisés: Sube ante Jehová … y os inclinaréis desde lejos. Pero Moisés se acercará solo a Jehová” (Éx 24:1-2). Decían que el sin-nombre que estaba hablando tenía que ser otro Dios aparte de Jehová, uno que mandaba a Moisés a acercarse a Jehová.

    José toma por esposa a una mujer egipcia y tiene dos hijos: Manasés y Efraín (Gén 41:45, 51-52). José nunca será reclamado por haber tomado una mujer no israelita. Hasta el gran profeta Moisés no tendrá la misma suerte (Núm 12:1).