• Génesis 37: Breve resumen y comentario

  • Lean primero Génesis 37

    Aunque todos conocemos a José como héroe, y ciertamente lo fue, su juventud se presenta de otra manera. Él era el que le decía a su padre lo malo que hacían sus hermanos (v 2), su padre lo amaba más que a sus hermanos (v 3) y su padre le hizo una túnica (v 3). Además de eso, les contó a sus hermanos y su padre de sus sueños de gobernar sobre ellos (vv 5-9). Hasta su padre le reprendió, diciendo: “¿Qué sueño es este que soñaste? ¿Acaso vendremos yo, y tu madre y tus hermanos a inclinarnos ante ti en tierra?” (v 10). Así el texto da la razón por la que sus hermanos le tenían envidia (v 11).

    Lo que los hermanos le hacen a José se puede separar en dos historias. Los detalles indican que se trata de dos relatos distintos que fueron combinados. Dos hermanos salvan la vida de José (Rubén y Judá). Rubén detiene a sus hermanos de matar a José diciéndoles que lo echaran en una cisterna (37:21-22). Después, Judá les dice que lo vendan (37:26-27). El relato da a entender que aceptaron ambas propuestas, pero se sorprende Rubén cuando regresa a la cisterna y no halla a José ahí (37:29-30). ¿Por qué no sabía Rubén que lo iban a vender? Adicionalmente, hay confusión en a quién fue vendido José. Los madianitas lo sacan de la cisterna (37:28) pero fue vendido a los ismaelitas (37:27-28). Luego es vendido a los egipcios por los madianitas (37:36) y también por los ismaelitas (39:1). En lugar de que mezclar las historias para sacarle sentido es más mejor reconocer que este relato viene de la combinación de dos tradiciones distintos.

     

    La historia se conoce bien y muchos han escrito sobre lo parecido entre las vidas de José y Jesucristo:

    Amados por su padre (Gén 37:3a; Mat 3:17b)

    Le odiaban y le tenían envidia (Gén 37:4; Mar 15:10; Juan 15:25b)

    Una raíz de tierra seca (Gén 37:3b; Isa 53:2a)

    Profetizó que gobernaría (Gén 37:7; Mat 26:64b)

    Se burlaron de él (Gén 37:19; Mar 3:21b)

    Enviado por el padre para ayudar a los hermanos (Gén 37:14a; Lucas 20:13b)

    Obedeció hasta encontrarlos Gén 37:17b; Heb 10:9b; Juan 1:11a)

    Rechazado y condenado a muerte (Gén 37:18b; Lucas 19:14b; 23:21)

    Fue desnudado (Gén 37:23b; Mat 27:28a)

    Lo dejaron solo (Gén 37:24a; Mat 12:40b)

    Fue vendido a gentiles (Gén 37:28b; Mat 26:15b)

    Fue levantado (Gen. 37:28a; 1 Cor. 15:4b)

    Se hizo siervo (Gén 39:1-2; Lucas 22:27b; Filip 2:7b)

    Prosperó en todo (Gén 39:3b; Isa 53:10b)

    Resistió la tentación (Gén 39:7-12; Heb 4:15b; 7:26)

    Acusado falsamente (Gén 39:17-18; Mat 26:60b, 61a)

    Hallado entre transgresores (Gén 39:20a; Lucas 23:33)

    Prometió liberación a un hombre condenado (Gén 40:13; Lucas 23:43b)

    Predijo el futuro (Gén 41:13a; Juan 13:19)

    Un gran consejero (Gén 41:39; Isa 9:6b)

    Ascendido a honor, gloria y recibió un nuevo nombre (Gén 41:41, 45ª; Filip 2:9)

    Todo se arrodillan ante él (Gen. 41:43b; Filip 2:10a)

    Dio para todos con necesidad (Gén 41:57a; Juan 6:35a)

    Los suyos no lo reconocieron (Gén 42:8; Juan 1:11; 2 Cor 3:14a)

    Se perturbaron al verlo (Gén 45:5a; Zac 12:10b)

    Dejó que sufrieran por un tiempo (Gen. 42:6-44:34; Jer 30:7b; Mat 24:21a)

    Revelación y reconciliación (Gén 45:3b-9; Rom. 11:26)

     

    En el Libro de Mormón, Nefi también estructuró su historia siguiendo la vida de José:

    A Nefi también se le dio a entender que gobernaría sobre sus hermanos (1 Ne 2:22; Gén 37:5-8)

    Sus hermanos lo amarran y lo dejan para las bestias (1 Ne 7:16; Gén 37:20, 33)

    Es librado y salva a su familia de la hambruna (1 Ne 16:17-32)

    Se inclinan ante él (1 Ne 7:20; 17:55; Gén 44:14)

    Habla de las canas de sus padres (1 Ne 18:18; Gén 42:38; 44:29, 31)

    Aunque Lehi y Nefi eran descendientes de Manasés (hijo de José; Alma 10:3), Nefi solo menciona a José en sus registro (1 Nefi 5:14; 2 Nefi 3). Varios eruditos sugieren que es muy probable que quiso presentarse como José de Egipto para legitimar su posición como rey (siendo el hijo menor), comparándose personaje bíblico.